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Opinión: No a la pesca de arrastre de camarón y las alternativas de desarrollo para las zonas costeras

Ante el debate sobre la reciente aprobación de la ley que reactiva la pesca de arrastre de camarón en Costa Rica y la expectativa que existe sobre si el presidente endosará o no dicha ley, es necesario presentar diversos argumentos que ayuden a tomar la mejor decisión posible para la bien del país y su población.

Sostenibilidad no ambiental de la pesca de arrastre:
Aunque algunos científicos (biólogos) han alzado la voz para señalar que con nuevas técnicas (como la red doble A) y otras medidas, es posible reducir el porcentaje de la fauna acompañante (peces, tortugas, delfines y muchas otras especies). ) que se sacrifica literalmente durante la pesca de arrastre y que con eso da sostenibilidad ambiental a esta actividad altamente depredadora del fondo marino, la verdad es que no hay forma de que pueda ser sostenible.

El principal argumento es que es posible reducir el porcentaje de la fauna acompañante del 60% a aproximadamente el 30% o como máximo al 40%. En ciencia, esos porcentajes siguen siendo muy altos y realmente significativos. No se puede negar que la pesca de arrastre definitivamente tiene un impacto ambiental negativo muy significativo.

Pero el asunto no se detiene ahí. Resulta que durante la actividad existe una nube de sedimentos del fondo marino (nube nepheloide) que ocasiona graves daños al plancton y, además, existe un efecto ambiental acumulativo de la pesca de arrastre que afecta a grandes áreas del fondo marino de nuestra plataforma continental. . Fondo marino que tardaría 2 o 3 años en comenzar a restaurarse a su condición natural. Desde cualquier punto de vista que lo veamos, la pesca de arrastre no es sostenible y por ello, nuestra recomendación al Presidente es que no apruebe la ley y abra el espacio para implementar mejores y más sostenibles soluciones al problema social que significaría tal veto. .

Contexto planetario: En los últimos 40 años, la humanidad ha extinguido alrededor del 60% de todas las especies vivas del planeta, tanto en tierra como en el mar. Hemos destruido casi dos tercios de las tierras fértiles y los bosques. Llevamos dos años bajo una alerta global de la ONU y en cuenta atrás, no solo en la lucha contra el Cambio Climático, sino también para frenar el punto de no retorno con el que comenzaría la propia extensión de la humanidad, cuando debido a la superpoblación, nuestro propio planeta Tierra, y en particular, su Ecosfera terrestre, no puede seguir alimentándonos como lo ha hecho hasta ahora. Nos enfrentamos a un futuro bastante incierto que nos obliga a tomar medidas muy serias para corregir los errores que hemos cometido y hacer enormes y enormes esfuerzos para garantizar la supervivencia de la humanidad.

Ante esto, un país conocido mundialmente como baluarte en la protección de la naturaleza y el medio ambiente, que es un ejemplo reconocido por la recuperación de sus bosques durante los últimos 40 años y por su riqueza en biodiversidad marina y terrestre que ahora viene a promover un La actividad altamente depredadora, como la pesca de arrastre, es absolutamente contradictoria. Estamos seguros de que esta desastrosa decisión tendrá graves repercusiones en el respeto y la posición internacional de nuestro país. Algo que hoy más que nunca, no debemos poner en riesgo.

Soluciones rápidas: hay y muchos. Lo único que preocupa es que los tomadores de decisiones, tanto en el Poder Ejecutivo como en la Asamblea Legislativa, conozcan la información técnica disponible que tenemos sobre nuestro potencial y que desarrollemos soluciones concretas y rápidas para crear y desarrollar productos productivos ambientalmente sustentables. sectores.

En el tema de la producción de camarón, es perfectamente posible promover la legislación para que se pueda desarrollar en áreas de antiguos salares dentro de áreas de manglares que ya han sido impactadas durante décadas. Los estudios coordinados por el autor tanto para el Programa de Catastro BID como para las TIC permitieron identificar todas estas áreas y no solo eso, sino también sus condiciones ambientales. Con dicha información técnica, sería posible proponer el desarrollo de grandes áreas camaroneras reguladas por normativas ambientales amparadas por normativas vigentes y que permitan establecer pautas de buenas prácticas ambientales para la ubicación, planificación, construcción y operación de actividades productivas, siendo uno de ellos cultivo de camarón. Solo se preocupa la voluntad política, ya que la información técnica ya existe, y también asegura que se agilice todo el sistema de trámites, para que estos proyectos puedan comenzar a ejecutarse en términos de meses y no de años, como ocurre normalmente en nuestro país. . En este sentido, las autoridades de los poderes ejecutivo y legislativo pueden contar con nuestro pleno apoyo.

Otro elemento para promover el desarrollo en las zonas costeras tiene que ver con que desde hace 10 años realizamos estudios de fragilidad ambiental de una franja de 5 km de costa costera desde la frontera con Nicaragua hasta la frontera con Panamá. Además de una franja de 1 km de la costa del mar. Esta información ya está aprobada por SETENA. Dada la escala de detalle que tiene, con esta información sería posible impulsar planes territoriales regionales o cantonales para todos los municipios costeros con el fin de promover el desarrollo turístico, comercial, urbanístico – inmobiliario e incluso industrial de todas esas áreas. Es posible hacerlo en muy poco tiempo (meses) solo se trata de la voluntad política de las autoridades. La información es aún tan detallada que me llevó a proponer hace casi un año a las autoridades (ver www.allan-astorga.com) el desarrollo de un decreto ejecutivo que permita agilizar todos los trámites de permisos ambientales para los desarrollos productivos que se ubican en áreas de fragilidad ambiental moderada. Esto al amparo de lo señalado por la misma Sala Constitucional.

Asimismo, existe información detallada sobre las zonas costeras aptas para el desarrollo de marinas turísticas, y el potencial es muy alto para promover este tipo de actividades en nuestras costas, también con trámites de permisos muy rápidos, dado que la información técnica más importante ya es fue hecho.

Por otro lado, en los acantilados de nuestras costas, particularmente en el Pacífico, se encuentran grandes maravillas geológicas expuestas como afloramientos rocosos que representan geositios y geotopos de gran interés y potencial geoturístico. Organizar la información para que las comunidades pesqueras costeras utilicen sus pangas y embarcaciones como instrumentos para llevar a los turistas a conocer esos geositios y geotopos, bajo una correcta normalización de la actividad (seguros), no es completo y solo tomaría unos meses. Nuevamente, solo se trata de la voluntad política.

Finalmente, es importante mencionar que en nuestros mares todavía tenemos un potencial enorme. Costa Rica tiene un mar patrimonial 10 veces más grande que su territorio continental. Y dentro de esa Zona Marítima Exclusiva que limita con las Galápagos en Ecuador, tenemos un enorme domo térmico que es una Zona de Muy Alta Productividad Biológica Marina. Es una verdadera maravilla de la Ecosfera terrestre, ya que allí se produce mucha vida marina. Es el segundo sitio más importante en la producción de rabil del planeta.

No estamos aprovechando esta riqueza marina, prácticamente la estamos regalando a flotas pesqueras extranjeras que usan sistemas de alta tecnología para quitarnos nuestra riqueza. Ante esto, es claro que necesitamos llevar a cabo todo un cambio de paradigma, modernizando nuestra legislación orientada a convertir a Costa Rica en una potencia mundial en la producción de atún de forma ambientalmente sostenible. Es posible y, nuevamente, solo requiere visión estratégica y voluntad política verdadera y valiente.

Es hora de tomar decisiones estratégicas:
La situación económica en la que se encuentra el país como consecuencia de todo lo sucedido en los últimos años y en particular, en 2020, debe llevarnos a hacer un cambio radical en la forma de tomar decisiones. No podemos seguir teniendo solo una mirada miope con un alcance de cuatro años y periodos electorales. Estamos obligados a tener una visión verdaderamente estratégica y pensar a medio y largo plazo. Solo así podremos salir del aprieto en el que llevamos mucho tiempo. Hemos ofrecido y enfatizamos nuestra total disposición a colaborar con las autoridades. Debemos pensar en el futuro y cómo Costa Rica puede convertirse en un verdadero ejemplo para el mundo de cómo se promueve el desarrollo socioeconómico acelerado y al mismo tiempo se protege y recupera la Ecosfera terrestre.

Allan Astorga Gättgens
Doctor en ciencias naturales

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