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Los cardenales de la Sierra de Madrid

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Hoy queremos ofrecerles un artículo publicado por Jorge González Guadalix, párroco rural de Sierra Madrileña, en su blog alojado en la web InfoCatólica. En él habla de sus cardenales, eso sí, lo han leído bien. “Si la Iglesia Católica sobrevive y permanece en la fe y la confianza en Dios Nuestro Señor y en Santa María, es mucho más por mis cardenales y otros como ellos que por los cardenales habituales”. Os animo a leer esta original reflexión:

En Braojos estamos haciendo este año la novena a la Inmaculada Concepción que culminará el próximo lunes 7, con la oración del noveno día y una solemne Eucaristía de vigilia. Ayer viernes, cuando llegué a Braojos después de haber celebrado misa en Piñuécar, estaba nevando mucho y la temperatura era la que te imaginas. A las siete de la tarde, que es cuando comenzamos el rosario y la novena, que terminamos cada día con la santa misa, no teníamos ganas de salir de casa para nada, y mucho menos pensando que nuestra iglesia estaría fresca.

Seamos claros. Hubiera entendido perfectamente que nadie vino al templo y más cuando entre los habituales hay incluso una bisabuela. Mujeres mayores, nieve, frío y colinas para llegar a la iglesia. Lo sensato era que se quedaran en casa, seguro que la Virgen lo entendió perfectamente.

El caso es que abrí la iglesia, toqué el timbre un par de veces y dejé todo listo para misa y novena, sin mucha convicción. Poca fe se tiene, porque al rato escuché abrirse la puerta de la iglesia y luego un poco más. Finalmente, cinco fieles rezan a María en su Inmaculada Concepción.

A menudo he pensado que Si la Iglesia Católica permanece es gracias a estas personas que, con frío, nieve y heladas, o con calor y asfixia de algunos días de verano, allí están celebrando, viviendo y manteniendo la fe de todo un pueblo, porque ir en verano o el día de la fiesta patronal está bien, pero cualquiera puede hacerlo. Lo que tiene mérito es estar ante la Virgen en un día de nieve, hielo y frío en un templo como un congelador y rezar por ellos y por todos.

Hace unos días, con motivo del último consistorio, leí que “El término” cardenal “proviene del latín y significa” bisagra “, es decir, son la bisagra sobre la que gira la Iglesia”. Vamos, los cardenales son personas importantes que sostienen y mantienen vivos y anclados en la fe y la caridad de la Iglesia de Cristo. En las fotos vi sus eminencias con sus distinguidos vestidos, los imaginé tratando asuntos de vital importancia para la Iglesia universal y con papeles reservados bajo pena de excomunión en los que se decide la vida del cristianismo. Y me hizo reír.

¿Risa? Sí … Risas. Veamos, si el Santo Padre y la Santa Madre Iglesia dicen que los cardenales son cardos, bisagras y personas imprescindibles para el buen gobierno de la catolicidad, no seré yo quien tome lo contrario. Pero Entiende que cuando veas a tus feligreses con sombreros, bufandas y un buen bastón desafiando las inclemencias para rezar a la Virgen, termina diciendo que estos son realmente buenos cardenales.Y que si la Iglesia Católica sobrevive y permanece en la fe y confianza en Dios Nuestro Señor y en María Santísima, es mucho más por mis cardenales y otros como ellos que por los cardenales de siempre, algunos de ellos realmente cardo, pero borriquero.

Muchas veces me han preguntado si vale la pena ir a alguno de mis templos a celebrar la misa para cuatro gatos. Para cuatro gatos, no, para los cardenales de la casa, eso creo. Ayer, nevando, cinco en Piñuécar y tantas en Braojos. Esta mañana, dos en La Serna. Esta tarde anuncian más frío y más nieve, ya veremos.

¿Y si un día nadie viene? Pues ese día celebraré la Misa con especial devoción, pidiendo a Dios por ellos para que su fe no vacile, porque si los cardenales terminaran un día en la Iglesia Católica no pasaría mucho, pero si los cardenales terminaran sería el final.

Artículo publicado en el blog de Jorge González Guadalix en InfoCatólica.

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