News

La universidad del individuo

Hace unas semanas estaba hablando con un amigo cuando me empezó a contar la terrible injusticia que había sufrido, resulta que unas semanas antes había hecho un examen final en la universidad y acababa de recibir las notas. Aparentemente su nota, un 7, era la misma que la del examen, hasta ahora todo normal, su problema venía de un colega y amigo suyo que había sacado un 10, cuando sacaron un 8 en el examen. Él, por supuesto, estaba muy enojado con esta injusticia que se estaba cometiendo, pero ¿es esto realmente algo para enojarse con una pareja? ¿No sería más lógico estar feliz o simplemente indiferente a la noticia? Bueno, para buena parte del alumnado es un motivo para enfadarse, y esto se debe a la salvaje competitividad que intentamos implantar desde el momento en que ingresamos al colegio, donde desde pequeños se fomenta la competencia de infinitas formas. . Recuerdo que en 2º de bachillerato mi profesor de historia nos dijo que no compartiéramos las notas con nadie porque eran nuestros rivales frente a la selectividad. Pero bueno, volvamos a la universidad que el instituto ya es una asignatura más, y no precisamente una sencilla.

Nos encontramos en una situación donde el neoliberalismo, cada año, penetra un poco más en la educación, en la universidad somos testigos de cómo poco a poco hasta las facultades más normales se van llenando de pijos, cómo la presencia de empresas y de propaganda en los pasillos, permitiendo la propaganda de festivales y tratando de prevenir y ocultar la existencia del movimiento estudiantil. Pero sobre todas estas cosas y muchas más, la que probablemente sea la más impresionante y a la vez la más invisible, es la individualización del alumnado.

biblioteca uni

El espacio y los elementos de un lugar condicionan el comportamiento y los hábitos
David F. Sabadell

Asistimos como poco a poco hasta las facultades más normales se van llenando de pijo, como la presencia de empresas y publicidad en los pasillos se normaliza cada vez más

Está claro que esta competitividad viene, por un lado, de esa falsa idea de meritocracia con la que nos bombardean constantemente y, por otro lado, de la visión de que el resto son nuestros rivales, que tú tienes que ser el uno con las mejores notas para que al terminar la carrera puedas hacer “lo que quieras” (porque claro, todo depende de tu trabajo y esfuerzo). Han logrado plasmar este discurso con tanta profundidad que incluso personas que se consideran muy de izquierda defienden con uñas y dientes este tipo de comportamientos. Personas que, mientras te hablan de conciencia de clase y ese tipo de cosas, se niegan a compartir apuntes con compañeros que no son sus amigos porque claro, “si no se esfuerzan en clase y no toman apuntes, lo hacen No merecen pasar ”, como si obtuvieran algún tipo de comisión por cada socio fallido. Este es un ejemplo más de la neoliberalización de la educación, específicamente la universidad. Donde se está logrando que cada vez el alumnado se desvanezca más y más hasta que solo quede el alumno.

Aprobar no es aprender

¿Por qué es esto interesante para el sistema?

En un principio se ve que la mayor ventaja de esto para el sistema es precisamente la individualización del estudiante, que lo hace incapaz de organizarse con el resto para protestar, no solo contra reformas o cambios importantes en la educación, sino para lograr solucionar injusticias y abusos de poder que constantemente sufrimos como alumnos por parte de ciertos profesores. Es algo que se ha visto claramente durante el encierro y este semestre, donde los abusos en determinadas materias han sido constantes (lógicamente esto no es algo que hagan todos los docentes, pero una parte, es muy importante tener claro esto y diferenciar quiénes abusan de su poder de quienes simplemente no han logrado manejar esta situación). Durante este tiempo, el enfado y la indignación en las clases de ciertos sujetos fue notable y la mayoría, pero aún así, muy pocos se han organizado para defenderse. ¿Y si ya existieran redes de apoyo o un fuerte movimiento estudiantil dentro de la universidad? ¿Se habrían generado respuestas desde las propias clases para responder a estos abusos? Bueno, es imposible saberlo, pero seguramente la situación hubiera sido más favorable.

¿Y si ya existieran redes de apoyo o un fuerte movimiento estudiantil dentro de la universidad?

Pero no debemos olvidar cuál es hoy la función de la universidad: intentar formar personas para la sociedad actual, una sociedad cada vez más individualista, por ello no es de extrañar que busque reforzar este pilar dentro del sistema educativo.

¿Cómo es posible implementar este tipo de comportamiento?

Esto no es algo que se logra de la noche a la mañana, es un proceso muy largo cuyos mecanismos están perfectamente integrados dentro del sistema educativo. El primer gran elemento que seguramente me viene a la mente son los exámenes. Desde muy pequeños nos vemos obligados a hacer exámenes, nos dicen si somos válidos o no mediante una serie de apuntes de exámenes. Cada uno tiene su examen, cada uno tiene su nota, esto es algo que está tan bien integrado que la mayoría de la gente lo ve como normal y absolutamente imprescindible, hasta los líderes de la lucha de clases lo defenderán con uñas y dientes. Es evidente que es algo necesario en el sistema educativo actual, el problema es el por qué de esto. Las notas son fundamentales porque son la forma de control que tiene el sistema educativo para que una niña pequeña se “interese” en lo que el sistema quiere que le interese, y porque son la forma de imponer materias que no le interesan. a los estudiantes que están en la universidad para conocer lo que les interesa. En definitiva, los apuntes son como una cárcel en la que cada uno está encerrado por separado y que buscan negar y destruir cualquier tipo de interés que podamos tener por aprender.

Las notas son fundamentales porque son la forma de control que tiene el sistema educativo para que una niña pequeña se “interese” en lo que el sistema quiere que le interese.

Interés por aprender frente al buen alumno

Se suele considerar al buen alumno como la persona que va a todas las clases, toma muchos apuntes, vuelve a escribirlos en casa, hace el trabajo con mucho tiempo, lee la mayor parte de la bibliografía, estudia mucho y se pone muy bueno. buenas calificaciones. Esta no es otra forma de justificar la necesidad del individualismo y elogiar a quien mejor representa esta idea. Este modelo es contrario al interés por aprender, es decir, es contrario al aprendizaje en sí. Este modelo de alumno no es más que una máquina que repite de la forma más fiel posible lo que le dicen que repita.

La banda del patio trasero.  Soplón

La mejor forma de aprender es colectivamente, y ni el propio sistema es capaz de eliminar por completo esta forma de aprender, por eso necesita de estos mecanismos tan individualizadores, porque incluso en la universidad hay clases donde se debaten o estudian textos en una forma común. Pero donde más vemos esto es fuera del aula, cuando nos interesa un tema solemos buscar compañeros con los que organizar grupos de lecturas de libros X, sesiones de formación sobre diferentes temas, charlas-debates o simplemente conversar y debatir en los huecos. que la vida nos deja. Esto no quiere decir que nuestro aprendizaje también se nutra de lecturas individuales de determinados textos, artículos o libros, pero casi siempre son también herramientas y conocimientos para poder compartir en el futuro.

Confinamiento en URJC 3

Los estudiantes de la URJC pintan pancartas hasta pasadas las 4 de la mañana antes del mitin de protesta por el caso Cifuentes.
Julio Zamarrón

En conclusión, los centros educativos no son centros de aprendizaje, son lugares individualizadores que buscan quitarnos nuestros conocimientos y darnos a cambio titulaciones muy diversas, que tienen poco o nada de interés pero que nos acreditan para poder ser personas productivas mañana. Por suerte todavía existen algunos oasis dentro del sistema educativo donde, gracias a maravillosos profesores y compañeros increíbles, aún se pueden generar espacios que nos ayuden a obtener, al menos, algunas herramientas con las que aprender fuera del aula, oasis que el sistema en estos momentos no ha podido destruir, ni con exámenes ni con digitalización, y esperamos que resistan hasta que llegue el cambio que necesitamos en la sociedad.

Panorama de acoso en la universidad de Pikara 0

Si quieres escribir sobre algo y enviárnoslo: elsacapuntas@protonmail.com

Puede leer nuestros artículos aquí y seguirnos aquí. Y si te gusta lo que hacemos ¡compártelo!

Related Articles