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El clima afectó a la campaña vitivinícola: la cosecha caería un 20%, pero descartan que haya que importar vino

La campaña vitivinícola que está por terminar estuvo afectada, especialmente, por el granizo y las heladas. (EFE/Cézaro De Luca/Archivo)

El presidente de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita), Eduardo Sancho, dijo que la actual cosecha vitivinícola será mucho menor que la de los últimos años. Las proyecciones se ubican entre un 15% y 20% de merma en comparación con el ciclo anterior, con unos 19 millones de quintales a nivel país. Pese a la menor producción, la calidad fue mejor. Además, descartó que por esta situación el mercado necesite importar vinos para hacer frente a la demanda interna.

Las consecuencias de la mejor producción, además de la crisis hídrica por la que atraviesa la provincia de Mendoza, aparece la cuestión climática adversa, especialmente el granizo y las heladas. Según Sancho, hubo heladas tardías, cuyos efectos aparecen en los tiempos de cosecha, y además se sumó una helada temprana que apareció en las zonas de San Rafael y el Valle de Uco, complicando el desarrollo de las variedades más tardías, como el malbec.

El histórico dirigente vitivinícola encabezó el último sábado el tradicional almuerzo del que participaron más de 2.000 productores, en el predio de la Bodega Toro en Mendoza, para celebrar el final de la cosecha y los 40 años de la entidad. Fecovita agrupa a más de 5.000 productores integrados en 29 cooperativas, que trabajan unas 25.000 hectáreas de viñedos en la mencionada provincia, obtendrán empleo directo a más de 1.000 personas y, comercializan alrededor de 270 millones de litros al año. Además, representa alrededor del 30 % del mercado argentino, es el primer exportador de vinos a granel, el segundo exportador de mosto concentrado y el cuarto exportador de vino fraccionado.

Frente a un contexto de menor producción, el titular de la Federación comentó que “no será necesario importar vinos, por ejemplo desde Chile. Creo que son exageraciones de algunos sectores. Hoy somos el 30% del mercado argentino y no vemos necesidad de importar. Si hubo una especulación de algunas bodegas. Pese a la caída en la cosecha estamos equilibrados, aunque estarán afectados los graneles de exportación porque los precios se recuperan. En la situación actual no veo inconvenientes del normal abastecimiento del mercado interno”.

Por otro lado, Sancho destaca como un aspecto positivo la mejora del precio al productor, en momentos en que la actividad podría complicarse por los márgenes de rentabilidad que enfrentan aumento de los costos y una menor producción. A su vez, dijo que el nivel actual de consumo surgió de la situación económica del país, porque un menor poder adquisitivo de la población va a generar menor nivel de ventas de vino. El presidente de la Federación registró que en los años 80, los argentinos consumían 90 litros de vino por habitante por año, y hoy el mismo es de entre 18 y 20 litros.

Eduardo Sancho, el pasado sábado en el tradicional almuerzo de fin de cosecha que organizó Fecovita. Eduardo Sancho, el pasado sábado en el tradicional almuerzo de fin de cosecha que organizó Fecovita.

Otro aspecto de la actividad vitivinícola a tener en cuenta, son las exportaciones. De acuerdo a las proyecciones que presentaron a este medio especialistas de Fecovita para el presente año, las mismas plantean un aumento de entre un 10 y 15% en la facturación, y una merma en las cantidades comercializadas al mundo, de aproximadamente 2 millones de litros menos.

Crisis hídrica

La escasez de agua es un problema que está saliendodo a la vitivinicultura. Al respecto, Eduardo Sancho sostuvo que se podría destinar fondos para la realización de obras que permitan un mejor aprovechamiento del recurso hídrico, además de contar con financiamiento a largo plazo. “La escasez de vino para quedarse y puede ser un problema muy grande para el desarrollo de las provincias. La ineficiencia que tenemos en el uso es muy grande. Hay que realizar inversiones desde la parte pública, ya que el productor no puede realizar inversiones intra finca sino que tiene la infraestructura hacia afuera”, agregó.

“Tenemos un gran desafío para poder seguir con la actividad, el país requiere una estabilidad económica en donde podemos contar con la previsibilidad que permite generar las condiciones adecuadas para alternativas de financiamiento, los productores invertirán para tecnificarse. Somos un sector pujante, nos mueve la esperanza y la visión de un futuro mejor”, comentó Eduardo Sancho, quien detalló como los aspectos positivos de la actividad la organización que despliega Fecovita, con una economía de escala que permite a los pequeños productores y las cooperativas competir con los principales actores del mercado.

Por último, el presidente de Fecovita aseguró que la actividad necesita del Estado que acompaña a la misma. “No estamos hablando de subsidios, sino que nos brinde las pautas y las reglas para avanzar en la actividad, por ejemplo en el tema de negociaciones internacionales con la apertura de nuevos mercados y acompañado de financiamiento a largo plazo. Además apostamos a una fuerte sinergia entre Nación, el gobierno provincial y las entidades para que todo funcione mejor, que es algo que ahora no está sucediendo y se perjudica lo que nosotros venimos haciendo desde las organizaciones privadas”, concluyó.

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Otro aspecto de la actividad vitivinícola a tener en cuenta, son las exportaciones. De acuerdoa proyecciones de Fecovita para el presente año plantean un aumento de entre un 10 y 15% en la facturación, y una merma en las cantidades comercializadas al mundo, de aproximadamente 2 millones de litros menos.

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