Geopolitics

Congreso 2022: La opinión estará en su justa proporción

El 21 cierra con un aire de particular renovación que se respira en el ambiente con un escepticismo como nunca antes habíamos tenido frente a las instituciones. Salvo empresarios e iglesias, muy pocas organizaciones colectivas del ámbito público o privado gozan de la simpatía de los colombianos según los recortes de las últimas encuestas de opinión.

En el caso particular del Congreso de la República de Colombia, su desaprobación roza límites nunca antes vistos y es aún más desaprobada que las guerrillas más sanguinarias del continente como las FARC. El sistema judicial colombiano, los órganos de control, la Fiscalía, el presidente, casi todos los alcaldes y gobernadores, las fuerzas militares y la policía no gozan hoy del prestigio que tenían en el pasado. Es una gran ola colectiva de desconfianza frente a entidades antaño representativas y que quizás hoy el ciudadano colombiano sienta y perciba que le juegan en su contra y que son cómplices de esa gran pandemia, la peor de todas que se llama corrupción.

En medio de este humor social donde se difunde la desconfianza; Los ciudadanos se preparan para votar en marzo de 2022 para elegir un nuevo Senado y una nueva Cámara de Representantes y varios sectores y analistas mencionan que habrá un voto de castigo en las urnas que renovará la legislatura colombiana y traerá un nuevo aire a las dos corporaciones. público.

Con calculadora y registros en la mano, podríamos decir que los instrumentos más recientes nos hablan de una mayor afluencia de jóvenes, tradicionalmente abstenciones y votos femeninos; tres sectores que no suelen inclinarse a este ejercicio con un aumento del voto de opinión (sin vínculos, contratos ni procedencias) que sumarían un 6% más al 48,5% que tradicionalmente participan en esta elección con un equivalente de 17 millones de colombianos que podrían Ahora serán más de 20 millones de los 36 millones que estarían en el censo, habilitado.

Las consultas internas, que son previas a las elecciones presidenciales de mayo, suelen ser un ingrediente que contribuye a que más personas se sientan motivadas a votar, ya que para nadie es un secreto que la desconfianza generalizada hacia el trabajo del legislativo mantiene mucho de La opinión vota lejos y deja más en manos de la llamada máquina votar estos procesos en una proporción donde el álgebra política con el tipo de lista, el cargo, el partido, los que te acompañan y la circunscripción son variables a tener en cuenta para establecer la probabilidad de ser elegido.

Con base en estos factores, me temo mucho que la relación entre el voto de la máquina y el voto de opinión en las elecciones de marzo de 2022 en Colombia no tenga una gran variación. Quizás tengamos caras nuevas, dependiendo de la norma habría más participación femenina; hay partidos que vendrán a refrescarse, coaliciones que juegan a no perder su estatus por encima del umbral, gregarios que juegan a empujar votos para que lleguen otros y un mayor uso de las plataformas digitales para poder posicionar y promover un voto millennial y centenario que sigue entusiasmado digitalmente, pero ese domingo volverán a repetir la escena y se quedarán en casa o prefieren un plan diferente a ir a las sedes.

En resumen: Habrá un declive del partido gobernante, los partidos tradicionales juegan a no perder espacio, algunos sectores como el centro y los cristianos ganarán nuevos escaños; Bien aprovechado la espuma de los partidos resucitados podría haber sorpresa en el centro y algunas regiones.

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